Superman casi recuperado se incorpora mientras mira a Marilyn que le sonríe.
—Gracias, hermosa mujer. De no ser por ti Lex Luthor habría acabado conmigo. Es la segunda vez en el día que salvas la vida de alguien. —responde el hijo del matrimonio Kent devolviendo la sonrisa a la actriz. —Tu corazón es tan hermoso como tú.
—¿Por qué quería matarte ese tal... ¿Lex Luthor? —pregunta ella perdiéndose en la intensa mirada azul del hombre de Krypton. —Tú solo ayudas a la gente.
—Porque es un criminal y como todos los criminales no quieren que nadie les impida violar la leyes y actuar como les viene en gana para beneficiarse, que es lo que buscan todos ellos.—responde Kal-El.
—Marcháte antes de que quien te hizo regrese y vuelva a intentar hacerte daño. —aconseja ella.
—Gracias por tu preocupación, eres una mujer muy dulce. Te puedo acompañar a casa y así me aseguro que estás bien. —le propone él. —Ya sé que estamos en mil novecientos ochenta y cinco y las mujeres podéis cuidaros solas, pero me quedaría más tranquilo si te acompañara. —comenta con una pícara sonrisa la década.
—¿Has dicho mil novecientos ochenta y cinco? —se sorprende ella. —Esto tiene que ser una broma. —comenta la chica en voz baja.
¿Cómo puede ser posible que estén en mil novecientos ochenta y cinco cuando ella vive en mil novecientos cincuenta y cinco. Debe de estar soñando o alguien le está gastando una broma. Una broma bastante bien elaborada pues toda la ciudad viste con ropa extraña, demasiado extraña, colorida y extravagante, Y lo peor de todo es que no sabe como volver a casa porque ni siquiera sabe como ha llegado hasta allí.
—Sí. —responde él. —¿Seguro que estás bien? —inquiere él mirándola.
—No me hagas caso, aún estoy impresionada por el accidente. Además soy nueva en la ciudad y no tengo donde alojarme aún. —miente la actriz.
En cierto modo sí es nueva allí, al menos en esa ciudad y con esas personas tan... extrañas.
Marilyn Monroe, que es, a pesar de su aspecto, una mujer inteligente, es consciente, que como es lógico, los años han de pasar, pero es que en apariencia ha dado un salto de treinta años en un instante y eso no es posible.
—Permite que la ayude a encontrar donde alojarse. —propone Kal-El.
—Antes necesito un trabajo para poder mantenerme y pagar mi alojamiento. —responde con sinceridad. «Al menos hasta que sepa como puedo volver a casa» piensa la rubia.
—Vamos a ver que puedo hacer por ayudarla. —contesta el joven sonriendo a la dueña de esos hermosos ojos azules que tanto le impresionan y tomando la mano de la rubia poco después.
Ambos comienzan a caminar por las calles de la ciudad mientras un grupo de personas, no muy numeroso, comienza a seguirlos. Además la gente no puede evitar comentar el gran parecido que la actriz tiene con la famosa rubia de la época dorada de Hollywood sin sospechar que están, de manera inexplicable, ante la mismísima Marilyn Monroe en carne y hueso.
Al pasar junto a un kiosco de prensa, la actriz descubre unos titulares de prensa hablando de ella en pasado.
"Marilyn Monroe era una persona maquiavélica y manipuladora"
Eso hace llorar a la rubia cosa que preocupa al hijo de Jorge ya que no comprende el motivo de las lágrimas de esa muchacha por alguien que ni siquiera conoce. Quizás el impactante parecido que tiene con la estrella hace que se siente más unida a ella.
—Eres muy sensible, veo que esas cosas te afectan demasiado. No te preocupes, ignora esos titulares que solo se publican por vender. Algunos periodistas son así por desgracia, carecen de escrúpulos. —se lamenta el joven kriptoniano bastante molesto.
Después de caminar durante unos veinte minutos, llegan a la puerta del Daily Planet y en cuanto atraviesan las puertas giratorias del periódico los trabajadores del edificio comienzan a comentar entre ellos la presencia del héroe allí. Superman es una persona muy querida por el planeta entero, a excepción claro está, de aquellos que se saltan la ley y que son el principal objetivo del superviviente más famoso del extinto planeta Krypton.
A medida que ambos avanzan por el edificio del diario, la gente les observa, incluso algunos de los periodistas que trabajan allí les fotografían con sus cámaras.
¿El famoso Superman visitando el Daily Planet y de la mano de una hermosa rubia tan parecida a la famosa Marilyn Monroe que incluso viste como ella?
Eso es una bomba periodística, porque ya Superman es noticia todos los días, pero llegar a la redacción del Planet de la mano de una hermosa y voluptuosa rubia es mejor todavía. Algunos reporteros ya se frotan las manos pensando en los titulares que pueden escribir con eso, titulares que no tienen porqué ser necesariamente ciertos, basta con que la gente lo crea. Por suerte para ellos la mayoría de la masa, del rebaño mundial van a creerse cualquier cosa que ellos publiquen, no van a pedir pruebas que lo demuestren. Eso es una ventaja para ellos ya que pueden publicar lo que les de la gana y hacerse ricos.
El extraterrestre siempre es noticia y ahora que apareció de la mano de una hermosa mujer, precisamente en la redacción de un periódico, todavía más. Es algo que va a dar la vuelta al mundo.
Cuando Perry White ve aproximarse al hijo de Jor-El hacia él acompañado de una preciosa muchacha se levanta enseguida.
Aquello va a ser noticia durante años ya que no solo la difunta Lois fue la primera periodista en entrevistar al súper héroe cuando hizo su primer rescate, ahora además el extraterrestre, que tiene más humanidad que algunos individuos nacidos en la tierra, ha acudido a su redacción muy bien acompañado.
Superman estrecha la mano del jefe de la fallecida Lois Lane.
—Buenos días señor White, esta persona necesita un trabajo, es nueva en la ciudad y me preguntaba si habría alguna vacante aquí que pueda ocupar. Yo respondo por ella, seguro que es una persona inteligente que aprende rápido. —sonríe Kal-El a la actriz que le devuelve la sonrisa.
—Tenemos dos vacantes. El puesto de Lois que aún no ha sido cubierto y también me urge una secretaria que me ayude a organizar mis papeles. Señorita...perdone no recuerdo su nombre. —responde el redactor jefe del diario.
—Eso es porque no se lo he dicho. —contesta ella algo cohibida por no saber muy bien aún como ha ido a parar allí y sintiéndose el centro de atención esos momentos. —Me llamo Norma. —le explica ella.
Aunque debido a su profesión está acostumbrada a ser el centro de atención de la gente, en esa ocasión es distinto pues está en un lugar extraño lleno de gente que viste de manera extraña, además a la actriz le sorprende ver a varias mujeres trabajando como periodistas allí. Es algo a lo que no está acostumbrada ya que las ha visto trabajar de secretarias, en realidad ha visto muy pocas reporteras. Tampoco le presta especial atención a la gente que trabaja en la prensa ya que, por lo general, han dicho bastantes mentiras de ella, como de tantas otras personas y que nadie sabe.
—Muy bien señorita Norma, ¿qué experiencia tiene usted trabajando como secretaria?
—Poca, pero aprendo rápido. —le asegura la dulce rubia.
Entre los papeles que ha interpretado a lo largo de su carrera ha tenido que dar vida a alguna
que otra secretaria y para prepararse el personaje en cuestión, ha observado a alguna que otra secretaria desempeñar su trabajo, pero una cosa es interpretar a una secretaria y otra muy diferente serlo de verdad.
—Todo el mundo merece una oportunidad, señor White. Yo respondo por ella, a veces las personas necesitan que alguien les dé la oportunidad para demostrar lo que son capaces de hacer y los sorprendan. Deje que Norma le sorprenda. —le propone el súper héroe . —Además viene muy bien recomendada por Clark Kent.
Perry White los observa en silencio antes de tomar decisión.
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