—No sé que significa esto, pero le aseguro, señor White, que esa mujer no soy yo. Además mire su cabello es oscuro y el mío rubio. —se defiende la actriz.
—Pudo haber usado una peluca. —responde alguien desde detrás de la pareja.
La pareja se gira, mira al muchacho que ha dicho eso por un momento y después de unos segundos vuelven a centrar su atención en el redactor jefe.
—Señor White. Estoy convencido que la señorita Norma no se ha movido de su nuevo hogar desde que puso un pie por primera vez en él hace unos días. La señorita es nueva en la ciudad y solo sale conmigo, precisamente, para que la enseñe a moverse por metrópolis. Superman me ha encargado que cuide bien de ella y él no respondería por alguien en quién no confía. Una cosa es que actúe de buena fe y otra muy distinta responder por alguien que no le inspira confianza. A veces tiene la sensación que la gente piensa que por sus deseos de ayudar y su fe en las personas de la tierra a pesar de todo, es sinónimo de ser idiota. Y no es así. —comenta el periodista del Daily Planet visiblemente molesto.
—Tampoco es para ponerse así, Kent. —responde Perry White sorprendido por la actitud defensiva de su periodista. —Solo hemos mostrado la foto, además tampoco conocemos lo suficiente a la señorita como para otorgarle nuestra confianza. Como usted mismo ha dicho es nueva en la ciudad y no conocemos como ha sido su vida antes, ni como es ella realmente. Lo que no entiendo es porque te alteras tanto, Clark. Después de todo tú eres una persona, y Superman otra. No tienes por sentirte ofendido, ni que tuvieras algo que ver con él. Además aquí no se ha dudado de él, ni de usted en ningún momento. Solo queremos saber la verdad sobre esa señorita, que por cierto no ha mostrado aún algo que la identifique.
Lejos de allí, la verdadera criminal, con su verdadero rostro, pasea por las calles de Metrópolis como una ciudadana más. Nadie sospecha que detrás de esa mujer de cabello negro y ralo de cuerpo aparentemente pequeño se esconde una mujer procedente de otro planeta y con increíbles súper poderes, los mismos que el habitante más querido de la Tierra, Superman.
Además Mara, como kryptoniana, posee otro súper poder que el hijo de Jor-El ignora poseer, que ni siquiera Zod, Ursa y Non, sabían que poseían; la metamorfosis. Un poder que la chica de Krypton descubrió por casualidad hace tiempo. Ignorando que ese poder estaba presente en todos los habitantes del extinguido planeta Krypton, su obsesión amorosa por el fallecido Jor-El, y su deseo de estar con él le hizo desear tener el rostro de la madre de Superman para que el científico pudiera amarla. Para su sorpresa, en el instante en que deseó eso su rostro mutó y se convirtió en una copia de la genuina esposa de Jor-El. Aunque estuvo a punto de engañar al objeto de su deseo con su falso y engañoso aspecto, el científico pudo descubrir a tiempo quien se escondía detrás de aquella que aparentaba ser su esposa. No contenta con ello trató de acabar con la vida de la madre de Kal-El para de esa manera ocupar su puesto en la cama de Jor-El. Fue ese rechazo del científico el que provocó que la mujer dejara ser fiel al padre de Superman y se uniera a Zod, Ursa y Non, en su intento de sedición.
Pero ella resultó mucho más hábil que sus compañeros de delito y logró escapar antes del juicio en el que los tres fueron juzgados y condenados a la zona fantasma. Aunque Zod era un tipo prepotente y tirano que se creía superior a todo el mundo, siempre manifestó una profunda admiración por Mara aunque ella en un principio y debido a sus sentimientos era fiel a Jor-El, no vaciló un segundo en aliarse con los tres delincuentes más peligrosos de Krypton para gobernar el planeta con tiranía. El rechazo del científico la llenó de odio y en su afán de revancha se unió a sus peores enemigos.
Aunque todos estaban aliados con un objetivo común, la antipatía entre Mara y Ursa era más que evidente. Zod admiraba y sentía cierta fascinación por la mujer, quizás incluso cierto enamoramiento pero su más fiel seguidora, Ursa no la soportaba y Mara tampoco tenía una buena opinión de ella. Sabía que a ella no podía manipular como hacía con Zod, que a pesar de su carácter frío, temible y orgulloso, no daba un paso sin la aprobación de su nueva aliada.
Ursa, en cambio, no confiaba en ella. No se fiaba de esa mujer. Al igual que Zod sentía cierta fascinación por Mara, Ursa sentía algo parecido por "su general", una devoción y fidelidad como nunca se había visto antes.
¿Amor? ¿Quién sabe?
La morena nunca dijo nada que hiciera pensar semejante cosa, aunque algunos habitantes de Krypton estaban convencidos que algo sentía por su compañero de delitos pues su fidelidad a él casi era obsesión. Aunque trató de abrir los ojos a "su general", él estaba demasiado deslumbrado por Mara, por su inteligencia, su ambición y ausencia de escrúpulos. No pudo ver lo que su leal compañera sí pudo ver. En principio la acusó de estar celosa, pero cuando Mara se fue de Krypton evitando así ser juzgada por sus crímenes, el hombre enfureció y se sintió traicionado.
En la redacción del periódico, el redactor jefe decide creer en Marilyn y darle una oportunidad, después de todo él, como periodista que es, sabe que a veces las cosas no son lo que parecen. Sobre todo viniendo de determinados medios de comunicación. Tienen que averiguar cuál es la verdad y si realmente la nueva empleada del lugar es inocente hay investigar quién es la mujer de la foto, de donde ha salido y por qué puede levantar a una persona como si fuera una pluma.
Lejos de allí, la criminal ve unas fotos del Súper Héroe en un periódico donde se narran sus heroicidades y lo mira fijamente. Ese hombre le resulta familiar, a pesar de ser la primera vez que ve el rostro de ese bello hombre algo en él le llama atención.
¿A quién le recuerda ese chico de pelo negro y ojos azul intenso?
En ese momento no sabe a quien. De lo que sí se percata es que no parece ser de ese planeta ya que puede hacer algo que no pueden hacer el resto de los atrasados habitantes de ese mundo. La delincuente ha tardado poco en darse cuenta de lo frágiles que son y lo sencillo que es causarles daño.
Segundos después, se produce un tiroteo y la extraterrestre se acerca al lugar de donde salen esas detonaciones. Un grupo de atracadores ha salido de un banco que acaban de atracar y disparan en todas direcciones para que nadie se acerque a ellos y puedan escapar con facilidad.
La habitante de Krypton, a diferencia del resto de las personas que huyen despavoridas tratando de ponerse a salvo temiendo que alguna bala les alcanze, permanece allí, quieta, mirando lo que ocurre. Algo que llama la atención de algunos viandantes que le gritan que se ponga a cubierto por si acaso.
Superman no tarda en aparecer por ahí y solucionar el problema. Con el calor de sus ojos derrite las armas de los cacos, eso llama la atención de la mujer de Krypton pues es uno de los poderes que ella tiene.
La delincuente se fija en cada movimiento de Superman y no tarda en sospechar que ese individuo podría ser de su mismo planeta.
¿Pero en qué momento llegó a la Tierra y cómo?
El hijo de Jor-El logra detener a los rateros y con ayuda de algunos trabajadores y clientes del banco neutralizan a los ladrones hasta la llegada de la policía.
En ese momento Superman repara en ella y la mira durante unos minutos. Su instinto le dice que esa persona no es como las demás, pero no sabe porque.

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